miércoles, 13 de agosto de 2008

Lluvia.


La lluvia, cuántas veces nos sentimos identificados con la lluvia, ¿cuántas veces acompañamos a las gotas que caen del suelo y a nuestros sentimientos para compartir un momento?
Puede ser sólo un método natural de renovación de agua en el planeta pero, en mi caso, es una gran aliada a nuestro corazón en tiempos duros, difíciles y cuando estamos mal. La lluvai no inspira, la lluvia nos acompaña la lluvia nos ayuda. Sentarnos junto la ventana a verla caer parece aburrido, pero no lo es, es algo que no atrapa, no mantiene pendiente para encontrar respuestas, tranquilidad, distraernos o sólo ver este increíble fenómeno que es uno de los más maravillosos del planeta.
Cuando durmiendo estamos y la lluvia escuchamos con más paz descansamos, con más tranquilidad, es como una sensación de placer escuchar el ruido de las gotas estrellandose contra nuestros techos, ventanas.
Es una gran aliada, y llega siempre que la necesitemos usemosla que nuchas respuesta trae escondidas.
Alan.

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